domingo, 18 de abril de 2010

El Sombrerero (Loco)

Con el estreno de la nueva versión de «Alicia en el País de las Maravillas», de Tim Burton, se ha vuelto a poner de moda esa inmortal obra de Lewis Carroll y sus extravagantes personajes. Y, por las fotografías de revistas y periódicos, el que parece haberse puesto más de moda es el popularmente conocido como Sombrerero Loco, posiblemente porque está interpretado por Johnny Depp, principal estrella de la película, si bien en la novela se le llama sencillamente «el Sombrerero». Conozcamos un poco más sobre este personaje y las razones de su locura.
El Sombrerero aparece por primera vez en el capítulo séptimo de «Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas», si bien ni este capítulo ni este personaje aparecían en el manuscrito original de la obra («Las aventuras de Alicia bajo tierra», hoy disponible en edición facsímil o a través del proyecto Gutenberg), si no que fueron posteriormente añadidos por Carroll al reescribir el manuscrito para su publicación.
En un capítulo anterior el gato de Cheshire ya avisa a Alicia de que se va a encontrar con el Sombrerero, y que está loco. Es la única vez que esas dos palabras aparecen tan seguidas, si bien el comportamiento del personaje y el título del capítulo en que aparece («A Mad Tea Party», que podríamos traducir como «una merienda de locos») parecen confirmar lo que decía el gato.

En esa merienda o reunión para tomar el té, Alicia se encuentra con tres personajes: un lirón, que se pasa casi todo el tiempo dormido (parece ser un guiño al wombat que el pintor Dante Gabriel Rossetti, buen amigo de Carroll, tenía como mascota… y que se pasaba todo el día durmiendo), la Liebre de Marzo y el Sombrerero. Estos dos últimos son los que, con sus continuos disparates y ocurrencias, parecen estar locos y dan sentido, o más bien sinsentido, al título del capítulo.

Una broma lingüística, las frases hechas
En el título del capítulo ya podemos ver una broma lingüística de las que tanto le gustaban a Carrol. En el inglés de su época existían dos frases hechas para referirse a alguien de conducta excéntrica o desordenada: «loco como un sombrerero» y «loco como una liebre de marzo». La primera se usaba normalmente en la época de Carroll, si bien la segunda era un tanto arcaica (aunque tras el éxito de Alicia volvió a ponerse de moda). Está claro que el que ambos personajes protagonicen esa merienda, y que los dos estén un poco locos, es una clara referencia a esas expresiones populares.

El origen de «loco como una liebre de marzo» tiene que ver con que en ese mes es cuando las liebres entran en celo, comportándose para sus rituales de apareamiento de una forma mucho más agresiva y extraña que el resto del año.

La expresión «loco como un sombrerero» tiene unos orígenes más inciertos. Algunos lingüistas piensan que viene de la asociación del sustantivo «hatter» (sombrerero) con el antiguo verbo «hatter», que se usaba para indicar que alguien tenía una conducta molesta con los demás. Otros la relacionan con el vocablo anglosajón «atter», que significa «veneno», y haría referencia a los síntomas de locura que aparecen al consumir algunas sustancias tóxicas.

Algunos estudiosos asocian la expresión con Roger Crab, un sombrerero que en el siglo XVII vendió todas sus propiedades, regaló el dinero a los pobres y se dedicó a vivir en el monte siguiendo una estricta dieta vegetariana.

Otra teoría, que es la que aparece recogida con más frecuencia en los medios, revistas e incluso en algunas entrevistas con el actor Johnny Depp, tiene que ver con una causa médica.


Una broma médica, la hidrargiria
Los sombrereros, a lo largo del siglo XVIII y XIX, usaban mercurio para preparar el fieltro de los sombreros, con lo que, si no tomaban las debidas precauciones, podían acabar sufriendo los síntomas de la hidrargiria, un envenenamiento progresivo con mercurio.

Aunque los síntomas más visibles de este trastorno son cutáneos: escamaciones y manchas en la piel, también suele verse acompañado por manifestaciones neurológicas, como sensaciones de picores, calor, quemazón… que puede provocar gestos y conductas de lo más extravagante en las personas que lo sufren. En casos graves puede aparecer la amnesia anterógrada, o sea, que el enfermo no sea capaz de retener cosas nuevas en su memoria, con lo que el pobre nunca sabrá qué es lo que iba a hacer o lo que le acaban de decir, estando en permanente estado de confusión e incapacitado para llevar una vida normal. En este caso su «locura» es mucho más grave, evidente y llamativa.

Sin embargo, el origen concreto del personaje del Sombrerero, aunque pueda participar un poco de todo lo expuesto hasta aquí, más que con la enfermedad tiene que ver con un homenaje que Carroll le hizo a un conocido suyo de Oxford.

Una broma personal, Theophilus Carter
Theophilus Carter era conocido de todo el mundo en Oxford. Era un tratante de muebles que también se dedicaba a inventar trastos y aparatos de dudosa utilidad. Uno de los más célebres fue una «cama-despertador» que, a través de un complejo mecanismo, expulsaba literalmente al durmiente de la cama, tirándolo en una bañera de agua fría cuando sonaba la alarma del despertador.

Este invento fue homenajeado por Nick Park en sus series sobre «Wallace y Gromit», donde aparece una cama que sigue la idea de Carter, si bien el protagonista es directamente introducido en su ropa, y no en una bañera de agua fría. En la versión de Disney de «Alicia en el País de las Maravillas» también podemos ver como el Sombrerero disfruta utilizando algún simpático invento de dudosa utilidad… como esa tetera con tres pitorros para servir todas las tazas de té a la vez; simpático homenaje de Disney a Carter.
En la novela, la obsesión del Sombrerero con el tiempo y los relojes también puede ser vista como un guiño a ese peculiar invento de la cama-despertador. Además, en su capítulo, los muebles tienen una gran importancia, en evidente referencia a la profesión de Carter.

Theophilus, además, era conocido por su conducta extravagante y sus bromas, y por la gran chistera que le gustaba lucir cuando estaba en su establecimiento. Por todo eso, algunas personas se referían a él con el mote de «Mad Hatter», el Sombrerero Loco.

Carroll hizo viajar a su ilustrador, Tenniel, hasta Oxford, para retratar a Carter y que fuesen sus rasgos los que aparecían en el rostro de su personaje el Sombrerero, inmortalizando así a su peculiar conocido. Además de esos rasgos faciales, Tenniel le añadió la etiqueta del precio al sombrero, no queda claro si como despiste o porque el sombrerero usaba su cabeza a modo de improvisado escaparate. Ese precio, 10 chelines y 6 peniques, un precio razonable para la época, ha sido tomado como punto de partida en ciertos ambientes de Oxford y otros lugares para celebrar el «día del Sombrerero Loco» el 6 de octubre (en la notación inglesa de las fechas, primero se pone el mes y luego el día), una especie de segundo día de los inocentes.

En tiempos de Carroll circuló la leyenda de que el Sombrerero Loco era una caricatura del político liberal William Gladstone (Carroll era conservador), algo que fue desmentido tanto por el autor como por Tenniel. Y quizá por ello, en la continuación, «Las Aventuras de Alicia a Través del Espejo, y lo que encontró allí», sí aparecen verdaderas caricaturas de Gladstone y, su oponente político, Disraelí.

El matemático americano Norbert Wiener, padre de la cibernética, en su autobiografía, comenta que Bertrand Russell se parecía muchísimo a esa ilustración del Sombrerero Loco, y que, además, sus dos colegas de Cambridge, McTaggart y Moore, se parecía respectivamente al Lirón y a la Liebre de Marzo… con lo que ese grupo de tres pensadores era conocido en la universidad como el «Trinity’s Mad Tea Party» (algo así como «la Merienda de Locos del Trinity»).

Una broma astronónica, el lunático
Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas tienen lugar el 4 de mayo de 1862. Según el estudioso de Carroll, Alexander L. Taylor, ese día el calendario lunar iba dos días por detrás del calendario solar… con lo que cuando el Sombrerero dice que su reloj va dos días atrasado (un chiste muy simpático, pues los relojes de la época sólo daban la hora y no incluían los días) también hace referencia a que él sigue el calendario lunar… una broma sobre su locura, pues eso lo convierte en un «lunático»

Hatta
El Sombrerero vuelve a aparecer en el capítulo XI de «Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas», como testigo en el juicio contra el «Paje de Corazones» por robar unas tartas, y también en la continuación de esta novela, la aún superior «Las aventuras de Alicia a Través del Espejo, y lo que encontró allí», si bien allí su nombre se abrevia y pasa de ser «Hatter» a ser «Hatta», y trabaja como mensajero del rey. La Liebre de Marzo también aparece, abreviada de «March Hare» a «Haigha», y trabaja en lo mismo que su viejo amigo: mensajera del rey. El monarca explica que necesita dos mensajeros, pues uno se encarga de llevar los mensajes y otro de traerlos.
Podemos ver como ya en la concepción del personaje, sin entrar en sus complejos y divertidos parlamentos, se concentran toda una serie de juegos lingüísticos, bromas personales y sutiles referencias astronómicas con las que Carroll y Tenniel pusieron la primera piedra de este entrañable Sombrerero Loco.

Para saber más y disfrutar plenamente, tanto de él como de toda la obra, aconsejo la lectura de la versión anotada por Martin Gardner, para mi gusto, la mejor. La traducción que ha hecho a nuestro idioma Francisco Torres Oliver, cuidadamente editada por Akal, con las ilustraciones originales de Tenniel, es estupenda... aunque un poquillo cara. Pero merece la pena.

16 comentarios:

Sr Nocivo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sr Nocivo dijo...

Hola! Gracias a una fantástica edición de "Las aventuras de Alicia" de la ed. Anaya para su colección Laurin sabia ciertas cosas acerca del sombrerero y la liebre Marcela (como se la llamó en la edición que le he nombrado), pero su entrada me ha parecido sumamente interesante y muy educativa, permitiéndome ampliar mis conocimientos y hacer que me avergüence de la simplista entrada que en su momento le dedique a los libros de Alicia.

Vicisitud y Sordidez dijo...

Impecable as always. Veo que compartes con Portela la devoción por la obra del Lewis bueno.

Elperejil dijo...

Muchas gracias Sr Nocivo por su amable comentario... y veo que compartimos la fascinación por el personaje de Alicia (y la persona... en mi blog, igual que en el suyo, tengo en otro post, uno de los varios dedicados al mundo de los sueños, esas perturbadoras y bellísimas fotos hechar por Carroll a la verdadera Alice Liddell). Y no es cierto que sus entradas sean simplistas, he disfrutado mucho leyéndolas en el blog. Son interesantes y rebosan pasión... que es lo importante.
Una vez más, gracias por el comentario

Elperejil dijo...

Muchas gracias, Vicisitud... y es bien cierto. Adoro la obra del Carroll bueno (Alicia, el Snark, Fantasmagoria -aunque un poco menos- y alguna otra cosilla) y hasta he tenido los arrestos de leerla en inglés (algo que me cuesta un montón). Eso sí, en su momento también caí en "Silvia y Bruno"... y vaya. Pero bueno, al autor de las "Alicias" se le perdona todo.

La navaja en el ojo dijo...

Qué interesante. Está completísimo el post. No había caído en lo complicado que tuvo que ser traducir esta novela, con tanto juego de palabras y tanta referencia. Más bien diría que imposible, por lo menos imposible mantener todas las diferentes lecturas y significados.

Elperejil dijo...

Muchas gracias por tu comentario, navaja, me hace mucha ilusión al venir de una persona que, de verdad, sabe inglés. Lo qeu dices sobre la dificultad, casi imposibilidad, de su traducción es bien cierto. Ya sólo en el tema de los nombres hay mil bromas y guiños. En las ediciones más antiguas se dejaba el inglés y, por ejemplo, el jabberwocky era llamado así. Luego vinieron las traducciones más creativas, como lo de "galimatazo", "jerigonzor" y otras. Por eso merece la pena leer ediciones bien anotadas, para ver todo (o parte) de lo que se esconde detrás de las palabras.

Por cierto, en la peli de Burton, me sorprendió lo respetuosa que fue la dirección de arte con el trabajo de Sir John Tenniel. Y también el descubrir que las guerras del opio fueron provocadas por Alicia... jejeje... qué imperialista salió la niña.

belen dijo...

Yo no puedo dejar de pensar que el personaje del sombrerero loco no es mas que una proyeccion del papa de Alicia

Elperejil dijo...

Muchas gracias por comentar, Belen. Lo que dices es muy interesante. En la película de Burton podría ser así, sin duda... pero en el libro no creo, pues el Sombrerero Loco es un personaje que tiene mucho menos peso que el que se le da en esta versión.

Anónimo dijo...

hola que tal me gustaria saber porque la sonrisa del sombrerero loco es muy pronunciada.

afgg88 dijo...

hola que tal me gustaría saber porque el personaje del sombrerero loco mantiene esa sonrisa tan enérgica

Elperejil dijo...

En los dibujos originales de Tenniel el Sombrerero Loco no sonríe demasiado, precisamente.

En la de Disney, sí, si bien no más que los demás personajes. Y en la actual versión de Burton, supongo que él y Depp debieron de considerar que esa sonrisa era un rasgo de su locura, una especie de intento de superar el dolor que le ha provocado esa locura (algo exclusivo de esta película, lo de motivar la locura de este personaje) a través de una risa nerviosa y exagerada.

toshiro dijo...

El mejor post que he leído sobre este personaje ¡simplemente genial! despejó muchas dudas que tenía sobre la obra de Lewis, saludos.

Elperejil dijo...

Muchísimas gracias Toshiro... da gusto tener feedback de los lectores. ;)

Edith Esquivel dijo...

Qué buen artículo. Estoy haciendo un libro de cuentos usando como inspiración Alicia, y ya nada más me falta un cuento usando elementos del sombrerero loco, así que tu artículo me servirá bastante para dicho proyecto. Me preguntaba si te gustaría leer mi proyecto, una vez terminado, y si te gusta el estilo y te sientes inspirado, me encantaría que pudieras escribirle el prefacio. Mi correo es medithi arroba gmail punto com. Saludos.

Anónimo dijo...

Yo la vi de pequeña y la verdad que es de li más desconcertante y agobiante. Hablando de psicología no sé si es lo más adecuado para mostrar a niños pequeños, teniendo en cuenta la posible mala repercusión en sus cerebros.

He leído que es posible que el autor tomara drogas y que inventase la película en base a lo que siente y ve y en realidad esto es muy posible y me convence muchísimo porque parece la típica mente de un drogadicto. Lo dice alguien que nunca ha bebido ni ha tomado drogas.

Me parece algo alocado y sinceramente yo describiría la ezquizofrenia y otros trastornos como eso porque es lo que siento, no sé, pienso en la película y me aparece la palabra esquizofrenia ó drogas